C@MBIO DE JORN@D@

    Se ha aprobado en el Consejo escolar del día 8 de enero el inicio del procedimiento para el cambio de jornada (Orden 502/2013, de 25 de febrero).
    El Equipo Directivo les convoca a una reunión informativa el próximo jueves 15, a las 16.05 en el comedor, para informarles del proceso a seguir y de los cambios que conllevaría la nueva jornada.
   Consideramos muy importante su asistencia a esta reunión ya que su participación  es imprescindible en este proceso y en la votación que, como ya les informaremos, también se puede hacer por correo.

PREMIO DE FOTOGR@FÍ@ M@TEM@TIC@


   El Instituto "Calderón de la Barca"  invitó a los chicos y chicas de 6º a participar en su concurso de fotografía matemática
¡Ganamos los tres primeros premios! 

¡¡ ENHORABUENA POR VUESTRA PARTICIPACIÓN!!

VERDUR@ DEL MES


SOMOS DISTINTOS NO DESIGU@LES





Los chicos y chicas de 5º hemos contado a los niños y niñas de Infantil este cuento dentro de las actividades que hemos realizado para celebrar el "Día de la no violencia de género"
Hemos aprendido que hay que respetar las diferencias.

MUSEO S@N ISIDRO



LOS CHICOS Y CHICAS DE 5º HEMOS IDO AL MUSEO SAN ISIDRO.
¡CUÁNTAS COSAS HEMOS APRENDIDO! 

PUENTES DEL M@NZ@N@RES

Los chcios y chicas de 5º hemos conocido un poco mas nuestro distrito: Carabanchel, al sur de la ciudad.
Hemos realizado un recorrido por el río Manzanares
Escuchando muchos sonidos como el de una fuente o algún pájaro.
Aprendimos a diferenciar algunas plantas por su tamaño, porte, hojas o frutos. 
CEIP.PERÚ
¡QUÉ BIEN NOS LO HEMOS PASADO!

VERDUR@ DEL MES



CLEMENTINA EN LA CORTE DEL REY COLIFLOR
El rey Coliflor tenía un problema: su hijo no quería ver ni de cerca a ninguna fruta. Y a él le habían dicho que las frutas eran las mejores maestras del mundo.
Doña Manzana intentó enseñarle algo de Ciencias. No duró ni una semana. Coliflortito se pasaba los días haciendo gamberradas para que Doña Manzana se cansara y saliera corriendo. Al cuarto día lo consiguió, cuando se le ocurrió poner chinchetas en la silla de la maestra. Ese día Doña Manzana salió del castillo gritando:
- ¡Este niño no tiene remedio!.

El rey Coliflor estaba desesperado. Ni Doña Sandía con toda la dulzura del mundo, ni Doña Cereza con su buen color rojizo ni siquiera Don Melón, consiguieron ni un poquito de atención. Nadie podía con Coliflortito, el niño más terco de la región.
El rey Coliflor decidió mandar a su fiel caballero Don Patata  en busca de una maestra por otros reinos, porque en el suyo, ninguna fruta quería saber nada de la corte.
A las dos semanas, el caballero Patata volvió con una linda dama, oronda y naranja, de voz agradable y muy joven.
- Me llamo Clementina, Señor- le dijo al rey.
- Clementina- carraspeó el rey- no se si sabrás que mi hijo es un poco “rebelde”.
- Sí, señor- contestó ella- la historia de su hijo ha traspasado fronteras. Aún así me gustaría intentarlo.
- De acuerdo- respondió el rey- Comenzarás mañana.
Al día siguiente, Clementina se presentó puntual a su cita. Pero nadie la reconoció: llevaba un vestido marrón y se había cubierto todo el cuerpo de chocolate, incluidas las manos y la cara.
Coliflortito no supo qué pensar al verla entrar por la puerta. ¿Quién era esa señora tan rara?. No era una pera, ni un fresón, ni un albaricoque. ¿Por fin su padre había desistido?. Así que se sentó en su silla todo intrigado. Además, ella olía muy bien..¡a chocolate!.
Y Doña Clementina, disfrazada de chocolate, se pasó ese primer día enseñándole a Coliflortito sumas y restas.
El rey Coliflor se llevó una gran alegría al verla regresar al día siguiente. Llegó con su mismo vestido marrón y el cuerpo de chocolate. Pero esta vez dejó sin cubrir las manos.
A Coliflortito no le importó. Es más: casi ni se enteró. Siguió prestando atención, porque esa maestra era muy divertida. Esta vez la clase era de Historia, y maestra y alumno se disfrazaron de vikingos.
Y así fue como Clementina, poco a poco, se fue haciendo con la confianza del hijo del rey.
Al cabo de un mes, Coliflortito disfrutaba tanto de las clases de Clementina, que no se dio cuenta de que ese lunes, su maestra ya no llevaba ese horrible vestido marrón ni tampoco ni un poquito de chocolate en la cara.


Por primera vez vio a Clementina como era: una fruta naranja y redonda salpicada de pecas muy graciosas.  Y Coliflortito se dio cuenta de que acababa de aprender la lección más importante. Desde entonces dejó de huir de las frutas sin motivo, y se dejó enseñar con humildad.
¡¡QUÉ RICA ESTÁ LA COLIFLOR!!